Cuando hablamos de lenguaje nos referimos a la adquisición y uso de un complejísimo sistema de símbolos, que se organizan en procesos de codificación y decodificación, cada vez mejorados en categoría de abstracciones complejas y elevadas.
Todo ser humano normal adquiere un lenguaje, hay algo en la naturaleza humana que facilita la adquisición del lenguaje, incluso en el caso de niños sordo es admirable la facilidad con que se alcanza. Las personas que escuchan habitualmente una lengua la pueden aprender sin ninguna instrucción ni planificación sistemática. En todo el mundo los niños desarrollan los elementos básicos de un lenguaje en dos años, por lo general entre el año y medio y los 3 años y medio de edad. A los 5 años, la mayoría de los niños usa el mismo lenguaje que usan los adultos en su vida diaria.
El lenguaje en el ser humano tiene la particularidad de poder ser transformado y cambiar, aumentar o modificar sus elementos, y convencionalismos, pudiendo proyectarse en el tiempo y espacio., trascendiendo en su sentido valórico y social a través de productos culturales, obras artísticas, aportes científicos, etc.
La capacidad del lenguaje, asociada al uso del pensamiento en el ser humano, hace que éste pueda proyectarse hacia el futuro para planear, organizar, desarrollar, crear, aplicar y evaluar obras y aportes concretos en el ámbito de la cultura humana en función de su bienestar y supervivencia con la posibilidad de cambio cada vez más acelerados.
El lenguaje constituye la característica humana más distintiva, es cierto que nos parece muy normal hablar con otros, sin embargo es una actividad compleja donde interactúan diversas actividades mentales. Primero es necesario reconocer las palabras dentro de una cadena sonora, luego determinar el significado de cada una de ellas en el contexto de la oración que forman, identificar el nivel de significados y formular una respuesta.
Cuando el desarrollo de alguna área se ve afectada inmediatamente repercute en otra área, si un niño presenta atraso en el desarrollo del lenguaje presentará también retraso en el desarrollo social, cognitivo y emocional, y así también estos desajustes lingüísticos tendrán su representación a través de dificultades en la escritura y en muchas oportunidades si el daño es severo no logrará aprender a leer o a escribir en el sentido de comprensión o análisis y síntesis de los elementos del pensamiento.
